Comentario profundo
Este verso fue enseñado por el Buda en el Bosque de Bambú (Veluvana) acerca de Devadatta. Los monjes estaban discutiendo la naturaleza malvada de Devadatta y sus intentos de asesinar al Buda después de ganarse el favor del rey Ajatasattu. El Buda explicó que las acciones maliciosas de Devadatta no se limitaban a esta vida presente, sino que eran el resultado de una energía hábito profundamente arraigada (vasana) cultivada durante muchas vidas pasadas. En la psicología budista, la "conciencia almacén" (Alaya-vijnana) contiene semillas (bija) de rasgos tanto saludables como nocivos. Todo el mundo posee estas semillas. Las semillas que se manifiestan dependen de cuánto se riegan o cultivan a través de nuestros pensamientos, palabras y acciones; este proceso de habituación forma nuestro karma. El hábito de los celos y la hostilidad de Devadatta se había vuelto tan fuerte que lo dominó por completo. Si no somos conscientes, estas tendencias negativas profundamente arraigadas, como la codicia, la ira y la ignorancia, se manifestarán siempre que las condiciones sean adecuadas. El Buda compara el daño causado por romper los preceptos morales con una enredadera maluva parásita que estrangula y finalmente mata el árbol Sal en el que crece. De manera similar, aquel que cede a malos hábitos y rompe los límites morales se destruye a sí mismo desde dentro, sufriendo ruina espiritual y, a menudo, física. Por lo tanto, el Buda anima a cultivar semillas saludables a través de acciones positivas y práctica espiritual, transformando las tendencias negativas antes de que puedan echar raíces.
Asistente IA Zen
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