Comentario profundo
El Buda enseñó estos versos en el monasterio de Bamboo Grove, sobre la trágica muerte del Venerable Moggallana. Fue asesinado a golpes por bandidos contratados por rivales ascetas que estaban celosos de las limosnas que recibían el Buda y sus discípulos. Moggallana aceptó su destino, sabiendo que era la inquebrantable retribución kármica por un pecado grave en una vida pasada: asesinar a sus padres ciegos. El Buda explicó que incluso un Arahant altamente realizado y con poderes psíquicos supremos no puede escapar de la ley del karma. Sin embargo, a diferencia de los seres ordinarios que sufren mentalmente, un Arahant sólo siente dolor físico; habiendo erradicado el ego, su mente permanece completamente liberada y en paz. El Buda declaró además que cualquiera que dañe a una persona pura e inofensiva enfrentará inevitablemente diez consecuencias graves, que van desde la pérdida de riqueza y lesiones físicas hasta el renacimiento en el infierno. Basándose en profundas enseñanzas (similares a las del Sutra de las cuarenta y dos secciones), el Buda comparó dañar a inocentes con escupir al cielo o arrojar polvo contra el viento: el daño sólo regresa al perpetrador. Instó a los practicantes a mantener estricta paciencia y tolerancia; tomar represalias con ira sólo destruye la propia vida de mérito espiritual acumulado.
Asistente IA Zen
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