Si una persona ha hecho un mal, no debe reincidir ni gozarse en él. El fruto de los malos actos es el dolor. 1 Pâpa: este término, también traducido a veces como “error” o “mácula”, corresponde a todo aquello que desvía a la mente de su Meta Suprema y le impide al se humano alcanzar el Nirvana.
Si una persona hace el mal, no lo haga una y otra vez. Que no encuentre placer en ello, porque dolorosa es la acumulación del mal.

Comentario profundo

Las malas acciones inevitablemente traen malestar espiritual. El daño intencional es una transgresión grave que sume a la mente en un estado de agonía continua, similar a vivir en un infierno mental. Para evitarlo, el Buda estableció preceptos éticos. Dado que la mente humana no iluminada tiene una fuerte tendencia a dejarse llevar por las impurezas, los preceptos actúan como límites protectores. Si uno cae en un error, el Buda aconseja detenerse inmediatamente. Continuar por el mal camino sólo profundiza el pecado y acelera la propia destrucción. Un malhechor puede evadir temporalmente la justicia mundana, pero nunca podrá escapar de la ley universal del karma. Todo tiene una consecuencia. Algunas personas, por terquedad, orgullo o sensación de estar atrapadas, se niegan a dar marcha atrás una vez que han comenzado a actuar mal, justificándose ante sí mismas sus acciones. Sin embargo, la red del cielo es vasta y nadie escapa de las redes del karma. Acumular maldad garantiza sufrimiento futuro. Por el contrario, si reflexionamos constantemente sobre el karma y nos esforzamos por vivir éticamente, creamos una existencia armoniosa y pacífica para nosotros y el mundo.

🌿

Asistente IA Zen

En línea

Bienvenido. Soy su compañero Zen IA, para ayudarle a reflexionar sobre el Versículo 117. ¿Tiene alguna pregunta o desea profundizar en su significado?