La tĩnh thức y la chánh niệm son fundamentales en la práctica del budismo. Según el Dhammapada, "La mente es difícil de controlar, es ligera y se mueve rápidamente. Es bueno controlar la mente, una mente controlada conduce a la felicidad". La práctica de la meditación es esencial para cultivar la tĩnh thức y la chánh niệm en la vida diaria. Al sentarnos en silencio y enfocarnos en el presente, podemos desarrollar una mayor conciencia de nuestros pensamientos y emociones. Esto nos permite responder a las situaciones de manera más consciente y compasiva.