Comentario profundo
El Buda enseña que incluso si sabemos que poseemos esta "isla" interior, es inútil si no regresamos seriamente a ella en busca de refugio. En el versículo 26, por compasión, el Buda reprende nuestra ignorancia y negligencia mientras permanecemos sin despertar. La diferencia entre sufrimiento y felicidad radica en la distinción entre los sabios y los tontos. El Buda proporciona una imagen concreta de una persona sabia: alguien que guarda su mente con diligencia y cuidado. Al hacerlo, evitan que surjan pensamientos errantes, como una persona rica que protege su tesoro contra los ladrones. Todos poseemos inherentemente una inmensa riqueza espiritual, pero como no somos capaces de protegerla, los "ladrones" (contaminaciones) nos roban constantemente. Una vez que sabemos cómo proteger nuestra mente, ningún ladrón podrá robar nuestro tesoro interior.
Asistente IA Zen
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