Hay quienes, en su error, descuidan la atención. El sabio, en cambio, la protege como si fuese su más grande tesoro.
Los necios y los ignorantes se entregan a la negligencia, pero el sabio conserva su atención como su mejor tesoro.

Comentario profundo

El Buda enseña que incluso si sabemos que poseemos esta "isla" interior, es inútil si no regresamos seriamente a ella en busca de refugio. En el versículo 26, por compasión, el Buda reprende nuestra ignorancia y negligencia mientras permanecemos sin despertar. La diferencia entre sufrimiento y felicidad radica en la distinción entre los sabios y los tontos. El Buda proporciona una imagen concreta de una persona sabia: alguien que guarda su mente con diligencia y cuidado. Al hacerlo, evitan que surjan pensamientos errantes, como una persona rica que protege su tesoro contra los ladrones. Todos poseemos inherentemente una inmensa riqueza espiritual, pero como no somos capaces de protegerla, los "ladrones" (contaminaciones) nos roban constantemente. Una vez que sabemos cómo proteger nuestra mente, ningún ladrón podrá robar nuestro tesoro interior.

🌿

Asistente IA Zen

En línea

Bienvenido. Soy su compañero Zen IA, para ayudarle a reflexionar sobre el Versículo 26. ¿Tiene alguna pregunta o desea profundizar en su significado?